6 consejos sencillos para hacer del ejercicio un hábito

Los estudios científicos demuestran que la actividad física está asociada con mejores resultados físicos y psicológicos. La gama de beneficios que trae el hacer ejercicio es muy amplia: desde la mejora de la salud, los patrones de sueño, el estado de ánimo, los niveles de energía hasta la eliminación de los signos de ansiedad, estrés y depresión.

Sin embargo a veces nos resulta difícil hacer deporte regularmente y el número de días de entrenamiento va disminuyendo gradualmente. Esto lleva al sentimiento de culpa, al estado de desesperanza y al abandono de los ejercicios pero es posible evitarlo.

Ejercicio y hábito

Hay algunos consejos que pueden hacer que el ejercicio sea parte de tu rutina sin esfuerzos adicionales.

¿Qué te impide hacer que el ejercicio sea un hábito?

Las barreras mentales interfieren con tus ejercicios, así que antes de participar en un entrenamiento rutinario deshazte de tus excusas. Incluso si piensas que tienes falta de tiempo, fuerza o energía, siempre hay una solución a cada uno de esos problemas. ¿Qué te dices a ti mismo con más frecuencia?

1. El entrenamiento es aburrido y problemático

Si sudar en un gimnasio no te atrae entonces encuentra una alternativa. Debes encontrar algo que te traiga alegría. Por ejemplo: baile, tenis, el aeróbic acompañado de tu música favorita o el ciclismo con amigos puede ser una opción.

2. Me falta tiempo

Esto no es una excusa, siempre se tiene tiempo pero simplemente no lo deseas. Sólo debes centrarte en el deporte y hacerlo parte de tu vida cotidiana. Incluso breves ráfagas de actividad (aproximadamente 10 – 20 minutos) serán efectivas. O puedes ir al gimnasio los fines de semana y tener unas sesiones estándar.

3. Estoy agotado

Es un mito que se pueda estar demasiado cansado para hacer ejercicios. De hecho, el deporte aumenta la energía y reduce la fatiga. Si haces ejercicio con regularidad, te sentirás más refrescado y energizado.

4. Estoy mal de salud o soy demasiado viejo para ello.

No se puede ser demasiado viejo o estar demasiado enfermo para hacer ejercicio. Tú puedes desarrollar fuerza física y resistencia a cualquier edad y ciertos ejercicios mejoraran tu salud. Un enfoque correcto de tu entrenamiento te ayudará a estar más saludable y a reducir el estrés.

Simplemente observa el ritmo de tu respiración, siente la flexibilidad de tus músculos y cómo reacciona tu corazón. El deporte te energizará y mejorará el intercambio de oxígeno lo que es bueno para todos los sistemas de tu cuerpo.

¿Cómo convertir el ejercicio en un hábito fijo?

Los científicos han comprobado que los hábitos útiles se forman de forma consciente. Por lo tanto debes definir tus metas, necesidades, hacer un plan de trabajo claro y haz del ejercicio un hábito siguiendo estos consejos:

1. Haz actividades agradables

Realiza actividades que te traigan alegría y al mismo tiempo te mantengan en forma. Incluso aunque algunos ejercicios sean altamente efectivos, si te sientes torpe durante el entrenamiento es mejor déjalos a un lado. Para hacer que un ejercicio sea convierta en hábito tienes que sentirte bien haciéndolo. Elige una actividad útil y combínalo con cosas que te gustan: música favorita, podcasts divertidos, etc.

Además no te aferres solo al gimnasio, hay un montón de alternativas para mejorar la fuerza y el entrenamiento cardiovascular. ¿Te gustan los animales? Trata de montar a caballo. ¿Te gusta la música? Considere el baile de salón Zumba. ¿Te sientes bien en la naturaleza? Entonces el senderismo, kayak o la escalada en roca son buenas alternativas. ¿Cultivas la autodisciplina? Entonces las artes marciales y la esgrima son tus opciones. Piensa un poco y encuentra una actividad que sea interesante y útil para ti.

2. Haz que el ejercicio sea tu máxima prioridad

Entrena cada día y construye gradualmente el ímpetu de hacer ejercicio. Si deseas obtener resultados debes comenzar poco a poco y haz que el hacer ejercicio sea algo no negociable. De lo contrario un enfoque equivocado puede provocarte estrés. Las personas que se ejercitan cinco veces a la semana, que hacen cardio durante 1 hora y que en un banco de prensa levantan más de 100 kg son tus modelos a seguir. Pero siempre debe seguir tu propio camino de acuerdo con tu nivel actual de atletismo. Es bueno si tienes ambiciones pero no termines tu entrenamiento tirado en el suelo sin apenas aliento.

Programa tu rutina y marque el día de tu entrenamiento. Ten en cuenta que tendrás el mayor beneficio cuando estés en tu pico de energía. Si eres una persona madrugadora entonces programa tu entrenamiento antes del trabajo. Estarás energizado durante todo el día. O si prefieres el entrenamiento por la noche, hazlo y esto te ayudará a relajarte de un día estresante y te ayudara mejorar tu sueño. Comienza con veinte minutos de actividad a una intensidad moderada todos los días y deja que tu cuerpo se acostumbre al entrenamiento diario.

Además de eso, permítete tener algún contratiempo o perder alguna sesión, esto es inevitable pero no te saltes demasiadas sesiones, recuerda que la coherencia es un punto clave.

3. Revisa las actividades y lleva un control de tu progreso

El hábito implica un monitoreo de tus actividades actuales y el progreso. Siempre debes revise las cosas que son importantes para ti, esto es útil y motivador.

Por ejemplo: ¿Cuánto tiempo te has ejercitado?, ¿Cuántos pasos has caminado?, ¿Qué tan rápido puedes correr? Esto te permitirá realizar algunos cambios. Podrás darte cuenta de qué actividades debes añadir y cuales deben reducirse. Puedes cambiar el tiempo que estas entrenando lo cual puede ser lo más efectivo o pedir ayuda profesional para ajustar tu régimen.

Todos tenemos un deseo de auto-mejora. El hacer un seguimiento de tu progreso contribuirá a ayudarte a establecer metas más altas. Echa un vistazo a tus indicadores de progreso y te darás cuenta de lo que ha cambiado y en qué cosas debe centrarte. Existen varios indicadores:

• Sueño más saludable.
• Recuperación más rápida de la fatiga.
• Menos porcentaje de grasa.
• Más energía
• Pensamiento más claro.
• Músculos prominentes.
• Mayor resistencia.

Después de haber alcanzado algunos objetivos estarás más motivado para esforzarte por logros más grandes.

4. Incluye variedad y celebrar algunas victorias

Incluso si haces cosas que te encanta de forma permanente, puedes quedarte estancado. Así que debes mezclar diferentes actividades. ¿Ha pasado dos horas en el gimnasio? Entonces camina o corre en lugares pintorescos al día siguiente. O selecciona la natación, clases de fitness o bailar para mantenerte entretenido.

Además, cada vez que logres algún éxito tienes que darte unos merecidos elogios. Déjate mimar después de haber conquistado alguna meta. Pero estas recompensas deben ser relevantes. Por ejemplo: compra nuevos zapatos para caminar, ve a algún centro de SPA o actualiza tu equipo de entrenamiento. Estas recompensas serán un buen incentivo para seguir adelante.

5. Entrena con alguien

Es poco probable que te saltes el entrenamiento si estás comprometido con alguien. Puedes dejarte llevar pero cuando otra persona cuenta contigo no puedes decepcionarlo. Por otra parte los estudios demuestran que la intensidad del entrenamiento y la duración se incrementa en un 200 por ciento si se entrena con un amigo.

Cuando tienes un amigo quien te incentiva y que vigila tu progreso entonces tú te vas a mantener entrenando sin esfuerzo porque estarás motivado.

6. Metas alcanzables

Si te fija metas suaves o te concentras en el resultado sobre el proceso entonces tendrás un subidón de ánimo cada vez que lo consigas. De lo contrario, si no alcanzas tus metas entonces terminaras desesperado y apático. Trata de llevar un progreso realista y que seas capaz de manejarlo.

No exageres el ejercicio. Puedes crear un estándar mínimo que estás dispuesto a hacer todos los días. Elige los ejercicios que son fáciles de hacer todos los días, que te den una explosión de energía pero no hagas demasiado intensivamente. Si vas a los extremos y te empujas al máximo entonces puedes que termines rompiendo tu hábito.

Por lo tanto, hacer que el ejercicio sea un hábito es un reto y no va a pasar de la noche a la mañana. Pero si te ejercitas de manera diaria entonces vas a conseguir muchas cosas buenas. Tu estilo de vida, la actitud hacia la vida será cambiado y obtendrás una mentalidad positiva.


Acerca del Autor

Desde joven siempre he sido un apasionado de la nutrición, de la vida saludable y de los temas relacionados con el desarrollo personal. Me sigo considerando un estudiante activo por lo que me dedico a transmitir información importante sobre todos estos temas.

1 comentario

  1. Me cuesta muchísimo ser constante la verdad, pero espero que con estos consejos el hacer deporte se haga más fácil, porque no me vendría nada mal.
    Soy joven y mi forma física es bastante regular…

    Gracias por el aporte.

Deja un comentario