La dieta en la diabetes

La diabetes es una enfermedad grave que afecta a alrededor del 8,3 por ciento de la población mundial. Los riesgos de la diabetes incluyen la ceguera, neuropatía, hipertensión, enfermedad cardíaca y pérdida de la audición.

Afortunadamente, los pequeños cambios en la dieta en la diabetes pueden mejorar el pronóstico de un paciente diabético. Habla siempre con tu médico acerca de la modificación de la dieta para mejorar tu salud.

Dieta en la diabetes

Definición

La diabetes mellitus se refiere a un grupo de enfermedades que deterioran la capacidad del cuerpo para procesar la glucosa, o azúcar en la sangre. Aunque los mecanismos fisiológicos de la enfermedad son diferentes para el tipo 1, tipo 2 y diabetes gestacional, todos ellos conducen a una acumulación de glucosa en el torrente sanguíneo. En consecuencia, el objetivo de una dieta para diabéticos es regular el azúcar en la sangre y prevenir picos repentinos o gotas en los niveles de glucosa.

La dieta en la diabetes

Una dieta para diabéticos es sinónimo de una dieta saludable y requiere de sentido común en las decisiones nutricionales de cada comida. Los diabéticos, junto con el resto de la población en general, necesitan consumir muchas frutas y verduras frescas, elije carnes magras y proteínas, comer alimentos bajos en grasa  y elejir granos enteros sobre los procesados. Además, los diabéticos deben reducir el consumo de bebidas azucaradas y golosinas, aunque no sea necesario eliminarlos por completo de su dieta.

Mantener una dieta sana es una de las mejores maneras que se puede tratar la diabetes. Ya que no hay ningún tratamiento que se deshaga de la diabetes, en cuanto la persona sea diagnosticada con diabetes debe empezar a mantener una dieta sana. La persona debe cuidar la cantidad de gramos de carbohidratos que come durante el día, adaptándola a las necesidades de su organismo y evitando los alimentos con índice glucémico alto.

La regulación de azúcar en la sangre puede requerir que planifiques las comidas y aperitivos antes de tiempo. Habla con tu médico acerca de como tienen que ser tus niveles de glucosa antes y después de una comida. Luego, lleva un diario de todo lo que comes y tus niveles de glucosa durante el día. A menudo, el azúcar en la sangre es más fácil de mantener si se come tres comidas pequeñas y tres meriendas cada día, con sólo unas pocas horas entre ellos. Tu médico también puede querer que cuentes las calorías, sobre todo si pierdes peso por los síntomas de tu enfermedad.

Conclusión

Aunque la dieta es una parte esencial del manejo de la diabetes, el ejercicio físico y la pérdida de peso son igualmente importantes. La reducción de tu peso incluso en un 5 a 10 por ciento puede reducir los riesgos y efectos secundarios negativos asociados con la diabetes. Hacer por lo menos 30 minutos de ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza casi todos los días. La actividad física desempeña un papel importante en la regulación de azúcar en la sangre.

Bibliografía:


Acerca del Autor

Desde joven siempre he sido un apasionado de la nutrición, de la vida saludable y de los temas relacionados con el desarrollo personal. Me sigo considerando un estudiante activo por lo que me dedico a transmitir información importante sobre todos estos temas.

Deja un comentario