Cómo superar la dependencia emocional

A veces queremos que esa otra persona esté siempre de nuestro lado. Queremos escuchar su voz y llamar su atención. A menudo, no podemos dejar de pensar en esa sola persona día y noche. Por supuesto que esto no es malo en términos generales pero muchas personas tienden a depender de la atención de otra persona.

Tal vez ya lo sabes. Tú miras tu teléfono cada pocos minutos para comprobar si esa persona ya ha escrito de nuevo. Te pones inquieto si no obtienes respuesta después de un par de horas. Comienzas a mirar tu teléfono con más frecuencia. También puedes acechar tus cuentas de las redes sociales como el Facebook o el Instagram para tener cualquier noticia. No puedes evitar pensar en esa persona todo el tiempo.

Cómo superar la dependencia emocional

Pronto tus pensamientos comienzan a dar vueltas: “¿Hice algo malo? ¿Por qué no contesta? ¿Lo he estropeado? ¿Está viendo a otra persona?” Esperamos y esperamos cualquier respuesta de esta persona para sentirnos mejor. Tal vez incluso hasta te enojarás.

Esperamos sentirnos fuertes y pensamos que sólo podemos obtener fuerza de esta otra persona. Sí, creemos que realmente la necesitamos. Creemos que nos sentimos incompletos sin esta persona. Nos sentimos tristes, solos e impotentes.

¡En este caso, tú no estás haciendo algo bien! Por lo tanto si conoces este tipo de situación entonces tienes que tener algo claro:

En primer lugar, necesitas darte cuenta de que tus sentimientos y tu ansiedad no son un signo de amor verdadero. Es sólo un signo de dependencia emocional. Necesitas de la otra persona para sentirte completa. Esto no es amor verdadero, es necesidad de amor. Y estar necesitado de amor nunca es bueno ni para ti ni para el otro ni siquiera para tu relación.

En segundo lugar, también tienes que darte cuenta de que si esa otra persona no responde directamente o no tiene tiempo para ti (o incluso si la persona no está interesada en ti), no significa que él o ella sean una mala persona, un mal compañero, amigo, colega, madre o lo que sea. Un paso importante a lo largo del camino hacia la libertad es permitir que otras personas sean libres en lugar de resentirlas por su comportamiento. Podría ser tentador enfadarte con alguien que no está allí para ti durante una crisis o cuando estas cabizbajo. Pero esto no es la solución. Tienes que aceptar que la gente tiene limitaciones. Ellos pueden encontrar que es bastante duro permanecer positivo al tener que cuidar de los que no parecen ser capaces de cuidarse de sí mismos. Tal vez ni siquiera se dan cuenta de lo que están haciendo mal y cómo su comportamiento te está lastimando. Por lo tanto es necesario que liberes a otras personas de tus expectativas.

¿Cómo surge esta dependencia emocional?

Pero ¿cómo sucede? ¿Cuál es la razón por la que nos sentimos dependientes de otras personas? Cuando dependemos de otra persona, está llena un agujero dentro de nosotros. Siempre que nos aferramos emocionalmente a alguien, sentimos que esa persona nos da sentimientos que no nos estamos dando a nosotros mismos en este momento.

Esto sentimientos que sentimos que nos falta podrían ser:

Sensación de emoción y pasión en la vida.
Sentirnos bien con lo que somos.
Sensación de tener un sentido en la vida.

A menudo esto es algo que ya hemos perdido en nuestra infancia o algo que nos fue quitado. A través de la pérdida de un padre por ejemplo, o a través de la separación de los padres, una pérdida o un vacío interior puede surgir dentro de nosotros el cual inconscientemente nos acompaña hasta la edad adulta. Nuestro subconsciente a menudo trata de llenar esta pérdida buscando la atención de un compañero. Es obvio que un intento de llenar el vacío interno con la atención de otra persona es sólo algo temporal. Tenemos que ser conscientes de que sólo nosotros somos responsables de nuestros sentimientos.

Esto no es una cosa fácil de enfrentar, ni es tu culpa. Pero es un desafío que necesita ser abordado. Se necesita gran coraje para aprender a superar la dependencia emocional pero vale la pena hacerlo para que sientas que tienes el control de tu vida. Ser cada vez más independiente y menos vinculante toma tiempo y práctica pero se puede hacer.

Aquí está una guía paso a paso sobre cómo ser más independiente de otras personas:

1. Cálmate.

Los pensamientos negativos o tóxicos son difíciles de manejar, lo sé. Tus pensamientos pueden girar como un carrusel alrededor del mismo tema una y otra vez. Tú te preguntas qué estás haciendo él o ella, por qué no te está respondiendo y puedes imaginar todo tipo de situaciones amenazantes: ha conocido a alguien nuevo, te ha engañado, ya no te quiere… Estos pensamientos son todo menos objetivos y realistas.

Así que en primer lugar, tú necesitas realmente relajar tu mente un poco para poder pensar claramente otra vez. Tienes que detener el giro del carrusel.

Una buena manera de hacer eso es el “método de parada”. Si te descubres perdiendo el control sobre tus pensamientos negativos, puedes decirte “PARA” e imaginar una gran señal de parada roja delante de tu cara. Tus pensamientos deberían interrumpirse ahora. Puedes promover esta interrupción gritando la palabra “PARA” en voz alta mientras golpeas con una pierna el suelo.

Ahora, respira inhalando y exhalando profundamente una diez veces. Siente el flujo de aire a través de tu cuello. Cómo tu vientre se levanta un poco. Cómo se ensancha el pecho cuando fluye oxígeno fresco hacia él. Siéntete un poco más relajado con cada exhalación. Desde este momento podrás pensar sobre tu situación con un poco más de objetividad.

2. Descubre lo que realmente necesitas de esa otra persona.

Ahora que puedes mirar la situación más objetivamente, pregúntate qué es lo que necesitas de la otra persona. ¿Qué compensación te aporta esa otra persona? ¿Tal vez necesitas tener un poco de seguridad? ¿O te hace sentir amado o especial? ¿Te sientes importante para él o para ella? ¿Te sientes pequeño, desamparado y vacío sin las palabras de esa persona?

Esto no se trata de que te etiquetes que algo está mal en ti. Tú puedes resolver cada patrón de comportamiento incluso si a veces sientes que estas cometiendo los mismos «errores» una y otra vez. Sólo anótalo. Recuerde que no existe nadie en el mundo que sea responsable de tu bienestar. Ni tus padres (ya que eres lo suficientemente mayor), ni tu pareja y tampoco tus amigos. Tú eres el responsable de tus propios sentimientos y eres capaz de sentirte bien.

3. Date a ti mismo lo que quieres de esta otra persona.

Tú puedes darte el amor que esperabas tan fuertemente de otras personas. Tú puedes traer tu propia pasión a tu vida. No necesitas a nadie más. De acuerdo, a menudo es más fácil con otras personas pero ¿Quieres depender siempre de otras personas? ¿Únicamente quieres sentirte bien cuando la otra persona te da exactamente lo que necesitas? Porque las otras personas también tienen momentos malos. Ellos a veces se sienten un poco inútiles y puedes necesitar tiempo para sí mismos o alguien en que apoyarse. En estos momentos simplemente no pueden darte el amor y la atención que te gustaría tener. Y eso está bien. Esto no hace que estas personas sean malas amigas, padres o parejas. Los hacen ser personas como tú.

Por lo tanto, tú necesitas ayudarte a ti mismo. ¡Y puedes hacerlo! Tú puedes llevar la vida por tu cuenta. Esto no siempre es fácil. Pero puedes aprenderlo. Si ya te has dado cuenta de lo que necesitas de esa otra persona (tal vez elogios, seguridad, una perspectiva futura, pasión o un sentido de la vida), escríbelo y encuentra la manera de dártelo por tu cuenta.

¿Quieres que te feliciten? ¡Hazte elogios y celébralo! Compra algunas flores o encienda una vela en tu habitación. Ponte cómodo y se para ti mismo una buena compañía. ¿Quieres acción y pasión? ¡Sal y encuéntralo! Toma un viaje en barco, ve de excursión por tu cuenta o visita un parque de atracciones. ¿Quieres hacer algo especial? ¿Algo nuevo? Aprende un nuevo lenguaje. Únase a un nuevo club deportivo. ¿Quieres diversión y risa? ¡Diviértete por tu cuenta! Ve una película divertida, lee cómics o realiza cualquier cosa que te haga sonreír.

Lo que necesites de esta otra persona, sé que puedes dártelo a ti mismo. Sólo inténtalo. A veces puede fallar, puedes cometer algunos errores estúpidos de nuevo y estarás triste y solitario de nuevo. Pero nunca dejes de seguir adelante, nunca dejes de intentarlo.

Así que la próxima vez que reconozcas que te sientes tan apegado a alguien que sientas que no puedes sobrevivir sin el amor de esa persona, intenta aprender a darte a ti mismo y a los demás lo que crees que necesitas de esta persona. Tu tarea es convertirte a ti mismo en la persona que deseas que la otra persona sea. Entonces será capaz de amar a otra persona por lo que él o ella realmente es en lugar de por lo que esta otra persona hace por ti. En lugar de esperar obtener amor, puedes dar amor de corazón y sentirte completo. Entonces eventualmente serás capaz de estar enamorado en lugar de estar necesitado.


Acerca del Autor

Desde joven siempre he sido un apasionado de la nutrición, de la vida saludable y de los temas relacionados con el desarrollo personal. Me sigo considerando un estudiante activo por lo que me dedico a transmitir información importante sobre todos estos temas.

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